/ martes 25 de enero de 2022

Alfabeto, pan y jabón

ENTRE TECLAS

A finales de marzo de 2020, las autoridades educativas tanto a nivel federal como estatal decidieron suspender las clases presenciales desde preescolar hasta superior a consecuencia de la terrible pandemia por Covid-19 que apenas iniciaba en el mundo entero y que a la postre traería terribles consecuencias para la humanidad.

Cabe mencionar que casi dos años después “la peste” continúa y no parece tener fin. Lo cierto es que ni las autoridades educativas, ni el sistema educativo, ni los alumnos y padres de familia estaban preparados para afrontar un reto como el que se tenía enfrente: Continuar las clases a través de plataformas digitales utilizando la herramienta del internet. En un principio todo fue un caos.

Cortesía | El Sol de Puebla

Con el paso de las semanas y los meses todos nos fuimos adaptando a este nuevo sistema para lograr el proceso enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, los problemas más serios de rezago educativo se han tenido en la educación básica, es decir, preescolar, primaria y secundaria. Para una profesora o profesor de educación primaria regular (presencial), por ejemplo, es sumamente difícil enseñar a leer y escribir, además de lograr que los niños comprendan el tema de los números naturales, que el estudiante logre entender la diferencia entre “área” y volumen” y desde luego, no se diga alcanzar un efectivo aprendizaje de la suma y resta de las “fracciones”. Ciertamente es un asunto difícil para el mentor y para el educando.

El asunto se vuelve aún más complicado cuando estos temas se deben enseñar a través de las plataformas digitales a distancia. Los estudiantes que cursan en estos momentos preescolares, primaria y secundaria tienen un serio problema de rezago académico que les dificultará más cursar el siguiente nivel con buenos resultados.

Ante la gravedad del problema, bien valdría la pena que las autoridades educativas contemplaran poner en marcha un programa emergente de recuperación de conocimientos en los alumnos a través del cual en un lapso de 6 meses se alcance una efectiva actualización académica.

Cabe señalar que este tipo de estrategias educativas no son nuevas. Hace 100 años, el primer secretario de Educación Pública en México, don José Vasconcelos, puso en marcha el programa titulado “Alfabeto, Pan y Jabón” que en 1921 tuvo como propósito fundamental enseñar a leer y escribir a la niñez mexicana, que por aquellos tiempos había un analfabetismo del 95% en México.

A través de dicha estrategia “vanconcelista”, México alcanzó abatir de manera efectiva el analfabetismo y sentó las bases para que 15 años después iniciara en nuestro país el llamado “milagro mexicano”, conocido así en el mundo entero desde 1935 hasta 1970.

Guardadas las proporciones, las autoridades deberían estar pensando en un programa similar para que nuestra niñez actual logre nivelar conocimientos y podamos transitar a la siguiente etapa: El desarrollo pleno de la sociedad mexicana en su conjunto.

enlaceinf.820@hotmail.com


ENTRE TECLAS

A finales de marzo de 2020, las autoridades educativas tanto a nivel federal como estatal decidieron suspender las clases presenciales desde preescolar hasta superior a consecuencia de la terrible pandemia por Covid-19 que apenas iniciaba en el mundo entero y que a la postre traería terribles consecuencias para la humanidad.

Cabe mencionar que casi dos años después “la peste” continúa y no parece tener fin. Lo cierto es que ni las autoridades educativas, ni el sistema educativo, ni los alumnos y padres de familia estaban preparados para afrontar un reto como el que se tenía enfrente: Continuar las clases a través de plataformas digitales utilizando la herramienta del internet. En un principio todo fue un caos.

Cortesía | El Sol de Puebla

Con el paso de las semanas y los meses todos nos fuimos adaptando a este nuevo sistema para lograr el proceso enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, los problemas más serios de rezago educativo se han tenido en la educación básica, es decir, preescolar, primaria y secundaria. Para una profesora o profesor de educación primaria regular (presencial), por ejemplo, es sumamente difícil enseñar a leer y escribir, además de lograr que los niños comprendan el tema de los números naturales, que el estudiante logre entender la diferencia entre “área” y volumen” y desde luego, no se diga alcanzar un efectivo aprendizaje de la suma y resta de las “fracciones”. Ciertamente es un asunto difícil para el mentor y para el educando.

El asunto se vuelve aún más complicado cuando estos temas se deben enseñar a través de las plataformas digitales a distancia. Los estudiantes que cursan en estos momentos preescolares, primaria y secundaria tienen un serio problema de rezago académico que les dificultará más cursar el siguiente nivel con buenos resultados.

Ante la gravedad del problema, bien valdría la pena que las autoridades educativas contemplaran poner en marcha un programa emergente de recuperación de conocimientos en los alumnos a través del cual en un lapso de 6 meses se alcance una efectiva actualización académica.

Cabe señalar que este tipo de estrategias educativas no son nuevas. Hace 100 años, el primer secretario de Educación Pública en México, don José Vasconcelos, puso en marcha el programa titulado “Alfabeto, Pan y Jabón” que en 1921 tuvo como propósito fundamental enseñar a leer y escribir a la niñez mexicana, que por aquellos tiempos había un analfabetismo del 95% en México.

A través de dicha estrategia “vanconcelista”, México alcanzó abatir de manera efectiva el analfabetismo y sentó las bases para que 15 años después iniciara en nuestro país el llamado “milagro mexicano”, conocido así en el mundo entero desde 1935 hasta 1970.

Guardadas las proporciones, las autoridades deberían estar pensando en un programa similar para que nuestra niñez actual logre nivelar conocimientos y podamos transitar a la siguiente etapa: El desarrollo pleno de la sociedad mexicana en su conjunto.

enlaceinf.820@hotmail.com


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