/ miércoles 26 de diciembre de 2018

Anuncian gran auditoría en IMSS

Prisma


Una de las primeras acciones a realizar por el gobierno del presidente Andrés López Obrador, será poner orden en las instituciones oficiales de salud pública que prestan servicios a la población, cuya calidad bajó notablemente en el sexenio anterior con el pretexto de ahorrar recursos económicos.

Mucho presumió Enrique Peña Nieto que el IMSS –por mencionar un ejemplo- operaba con superávit, es decir, que el costo de los servicios que oferta a empresarios y trabajadores fue menor que los ingresos recaudados. Orgullosos, sus directivos se autocalificaron de “buenos administradores”, pero nunca se nos dijo que esos “ahorros” se hicieron reduciendo el cuadro de medicinas a lo mínimo y con graves perjuicios para los derechohabientes.

El caso más delicado se registró en pacientes víctimas de enfermedades crónicas. La expresión “esta medicina no la tenemos en nuestro cuadro, tendrá que comprarla en su botica. Le sugerimos comprarla en la botica de su preferencia”, se volvió común.

Otro serio problema que no fue resuelto: La falta de personal en la rama de especialidades, afectando a gran número de pacientes que tuvieron que esperar largos plazos para ser atendidos. A los pocos que hay, tiempo les falta para cumplir sus deberes particulares y oficiales.

La carencia de equipo en buenas condiciones y hasta de materiales de curación, incluso camas, es otro problema que enfrentan los derechohabientes. “Se pospone la operación, en ocasiones urgente, porque el aparato fulano está descompuesto y no hay para cuándo lo reparen”, es la mala noticia que reciben los interesados.

Ante la imposibilidad de describir todas las fallas y carencias de la institución en nuestro espacio, optamos por consignar declaraciones de Germán Martínez Cázares al ser designado nuevo director general del IMSS, en las que anticipó: “A partir de enero próximo iniciaremos una ‘gran auditoría’ al organismo con el fin de evitar, entre otras cosas, que haya simulación sindical, vía contratos de protección o simulación en la entrega de las cuotas obreropatronales”.

Suponemos que el mensaje lleva como destinatario a las empresas sourcing. Se buscará que las aportaciones de patrones y trabajadores sean acordes con los salarios que perciben.

Los propósitos del presidente López Obrador son transformar el IMSS, sin lastimar a las empresas y los trabajadores, ya que se impulsará la competitividad y también las condiciones laborales y salariales. “El IMSS reclama cirugía mayor. Para ello cuenta con personal muy bueno con la camiseta bien puesta”, concluyó. Veremos y comentaremos.

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Una de las primeras acciones a realizar por el gobierno del presidente Andrés López Obrador, será poner orden en las instituciones oficiales de salud pública que prestan servicios a la población, cuya calidad bajó notablemente en el sexenio anterior con el pretexto de ahorrar recursos económicos.

Mucho presumió Enrique Peña Nieto que el IMSS –por mencionar un ejemplo- operaba con superávit, es decir, que el costo de los servicios que oferta a empresarios y trabajadores fue menor que los ingresos recaudados. Orgullosos, sus directivos se autocalificaron de “buenos administradores”, pero nunca se nos dijo que esos “ahorros” se hicieron reduciendo el cuadro de medicinas a lo mínimo y con graves perjuicios para los derechohabientes.

El caso más delicado se registró en pacientes víctimas de enfermedades crónicas. La expresión “esta medicina no la tenemos en nuestro cuadro, tendrá que comprarla en su botica. Le sugerimos comprarla en la botica de su preferencia”, se volvió común.

Otro serio problema que no fue resuelto: La falta de personal en la rama de especialidades, afectando a gran número de pacientes que tuvieron que esperar largos plazos para ser atendidos. A los pocos que hay, tiempo les falta para cumplir sus deberes particulares y oficiales.

La carencia de equipo en buenas condiciones y hasta de materiales de curación, incluso camas, es otro problema que enfrentan los derechohabientes. “Se pospone la operación, en ocasiones urgente, porque el aparato fulano está descompuesto y no hay para cuándo lo reparen”, es la mala noticia que reciben los interesados.

Ante la imposibilidad de describir todas las fallas y carencias de la institución en nuestro espacio, optamos por consignar declaraciones de Germán Martínez Cázares al ser designado nuevo director general del IMSS, en las que anticipó: “A partir de enero próximo iniciaremos una ‘gran auditoría’ al organismo con el fin de evitar, entre otras cosas, que haya simulación sindical, vía contratos de protección o simulación en la entrega de las cuotas obreropatronales”.

Suponemos que el mensaje lleva como destinatario a las empresas sourcing. Se buscará que las aportaciones de patrones y trabajadores sean acordes con los salarios que perciben.

Los propósitos del presidente López Obrador son transformar el IMSS, sin lastimar a las empresas y los trabajadores, ya que se impulsará la competitividad y también las condiciones laborales y salariales. “El IMSS reclama cirugía mayor. Para ello cuenta con personal muy bueno con la camiseta bien puesta”, concluyó. Veremos y comentaremos.

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