/ martes 9 de julio de 2019

Campo abandonado

ENTRE TECLAS

Hace apenas unos días, nuestro flamante secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, dio a conocer que para 2020 en México se mantendrá una política de austeridad en el gasto público y esto contempla también al sector agropecuario nacional.

Este 2019 el sector del campo en México sufrió un recorte de 6 mil 690 millones de pesos, tomando en cuenta que en 2018 el presupuesto para la SADER fue de 72 mil 125 millones de pesos y este año bajó a 65 mil 435 millones de pesos. Esto ha traído como consecuencia que programas tradicionales del apoyo al campo hayan sufrido severos recortes con afectación directa para los agricultores y ganaderos del país.

Instituciones como Senasica han sido severamente golpeadas por el recorte presupuestal, lo que ha traído como consecuencia que los programas de supervisión hayan disminuido sensiblemente. En Senasica las solicitudes de certificados de origen que requieren los productores se han comenzado a retrasar, lo que hace unos meses resultaba imposible.

Otro tema sensible es lo relacionado al tomate.

Ya ha trascendido la falta de representatividad del gobierno en algunas reuniones en Washington para tratar de mejorar el estatus exportador de nuestro tomate, producto que significa más de 2 mil millones de dólares anuales. En el valle de Mexicali los productores de trigo y algodón están con la incertidumbre por la comercialización de sus productos.

El presidente del Consejo Nacional Agropecuario, Bosco de la Vega, explicó que por falta de presupuesto las oficinas del gobierno no pueden atender trámites básicos como es lidiar con los problemas de mercado en el extranjero como el tomate, la papaya y el aguacate. Otra grave preocupación para los productores agropecuarios de México son los recortes de trabajadores que se están haciendo en la SADER.

Más de 20 cadenas productivas nacionales del sector agrícola y pecuario alertaron un freno a las exportaciones del país por entre mil 700 y 2 mil millones de dólares si continúa el desmantelamiento operativo de la SADER.

La Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria de la Cámara de Diputados acusó que desde diciembre de 2018 a la fecha han sido despedidos 3 mil 600 trabajadores de la SADER de un total de 8 mil trabajadores con los que inició este gobierno federal.

En materia presupuestal, el campo mexicano ha sufrido recortes por el orden de los 40 mil millones de pesos en los últimos 5 años, lo que ha traído la ruina en muchas regiones agrícolas y ganaderas del país. Ahora solo falta ver qué tratamiento le dará el presidente López Obrador al campo mexicano en el presupuesto para el próximo año.

Será en septiembre próximo cuando el Secretario de Hacienda presente ante el Congreso de la Unión el paquete económico 2020. Ahí nos daremos cuenta si realmente se quiere apoyar el sector primario del campo de este país. Al tiempo.

enlaceinf.820@hotmail.com

ENTRE TECLAS

Hace apenas unos días, nuestro flamante secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, dio a conocer que para 2020 en México se mantendrá una política de austeridad en el gasto público y esto contempla también al sector agropecuario nacional.

Este 2019 el sector del campo en México sufrió un recorte de 6 mil 690 millones de pesos, tomando en cuenta que en 2018 el presupuesto para la SADER fue de 72 mil 125 millones de pesos y este año bajó a 65 mil 435 millones de pesos. Esto ha traído como consecuencia que programas tradicionales del apoyo al campo hayan sufrido severos recortes con afectación directa para los agricultores y ganaderos del país.

Instituciones como Senasica han sido severamente golpeadas por el recorte presupuestal, lo que ha traído como consecuencia que los programas de supervisión hayan disminuido sensiblemente. En Senasica las solicitudes de certificados de origen que requieren los productores se han comenzado a retrasar, lo que hace unos meses resultaba imposible.

Otro tema sensible es lo relacionado al tomate.

Ya ha trascendido la falta de representatividad del gobierno en algunas reuniones en Washington para tratar de mejorar el estatus exportador de nuestro tomate, producto que significa más de 2 mil millones de dólares anuales. En el valle de Mexicali los productores de trigo y algodón están con la incertidumbre por la comercialización de sus productos.

El presidente del Consejo Nacional Agropecuario, Bosco de la Vega, explicó que por falta de presupuesto las oficinas del gobierno no pueden atender trámites básicos como es lidiar con los problemas de mercado en el extranjero como el tomate, la papaya y el aguacate. Otra grave preocupación para los productores agropecuarios de México son los recortes de trabajadores que se están haciendo en la SADER.

Más de 20 cadenas productivas nacionales del sector agrícola y pecuario alertaron un freno a las exportaciones del país por entre mil 700 y 2 mil millones de dólares si continúa el desmantelamiento operativo de la SADER.

La Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria de la Cámara de Diputados acusó que desde diciembre de 2018 a la fecha han sido despedidos 3 mil 600 trabajadores de la SADER de un total de 8 mil trabajadores con los que inició este gobierno federal.

En materia presupuestal, el campo mexicano ha sufrido recortes por el orden de los 40 mil millones de pesos en los últimos 5 años, lo que ha traído la ruina en muchas regiones agrícolas y ganaderas del país. Ahora solo falta ver qué tratamiento le dará el presidente López Obrador al campo mexicano en el presupuesto para el próximo año.

Será en septiembre próximo cuando el Secretario de Hacienda presente ante el Congreso de la Unión el paquete económico 2020. Ahí nos daremos cuenta si realmente se quiere apoyar el sector primario del campo de este país. Al tiempo.

enlaceinf.820@hotmail.com