/ miércoles 29 de mayo de 2024

El Muro | A pesar de todo

A pesar de todo lo evidente, muertes, violencia, desapariciones, excesos o frivolidades de los gobernantes, el partido en el poder ganará la elección presidencial con amplia ventaja.

Lo dice el rigor de las matemáticas en forma de encuestas y modelos predictivos, sin importar si alguien les cree, porque no son artículos de fe, es ciencia. Por cierto, tanto Polymarket como Metaculus dan -hasta la noche del lunes 27- alrededor del 90% de probabilidades de triunfo para la candidata de Morena.

¿Pueden fallar? Nassim Nicholas Taleb en “Election predictions as martingales…” asegura que ejercicios proyectivos bien hechos, en competencias binarias, garantizan certeza. Critica a los encuestadores que se curan en salud, cuando advierten que la demoscopia, puede salir mal.

Morena ganará, en parte, porque durante casi 6 años, la oposición político-periodística, en lugar de construir o promover alternativas, se dedicó a combatir, de forma sistemática, en ocasiones impulsiva e irracional, todo lo que oliera a AMLO. Lo más triste para ellos y sus seguidores es que, en realidad, cayeron en el juego distractor planteado desde la Presidencia.

También, porque los opositores jamás pudieron entender que el sentir de la nación estaba a favor de quien supiera leer sus necesidades básicas, esas que fueron ignoradas durante décadas.

Los pobres han sido históricamente vapuleados. “Dehumanizing the lowest of the low…”, prueba que los homeless son considerados como personas que no sufren ni piensan, mientras en “Inequality in socially permisible…”, una serie de experimentos, demostró que a los pobres no se les permite aspirar a lujos.

Una búsqueda en Google de la frase “why AMLO is so popular?” arroja información periodística internacional, cuya parte medular destaca una legítima cercanía emocional del Presidente, con el sector más vulnerable de la población.

¿Los apoyos económicos fueron decisivos? Sí, eso parece, pero es importante saber que el valor deriva de estar asociados a una figura presidencial, protectora, apapachadora, capaz de percibir las penurias del prójimo. Por lo tanto, fue visto como un apoyo de hermanos, no como limosnas.

Suena raro, pero esa es la respuesta más sensata para definir el “Efecto AMLO”, ese que va a alcanzar para superar todo lo negativo, incluido el desempeño de administraciones estatales inoperantes, como la bajacaliforniana.

De cualquier forma, los ciudadanos sin partido, o sea la mayoría, debe de aquí en adelante enfocarse en promover la cooperación, porque gastar energías en pleitos políticos no deja cosas buenas (“Why we are addicted to divisive politics”, “Politics seep into daily life…”).


A pesar de todo lo evidente, muertes, violencia, desapariciones, excesos o frivolidades de los gobernantes, el partido en el poder ganará la elección presidencial con amplia ventaja.

Lo dice el rigor de las matemáticas en forma de encuestas y modelos predictivos, sin importar si alguien les cree, porque no son artículos de fe, es ciencia. Por cierto, tanto Polymarket como Metaculus dan -hasta la noche del lunes 27- alrededor del 90% de probabilidades de triunfo para la candidata de Morena.

¿Pueden fallar? Nassim Nicholas Taleb en “Election predictions as martingales…” asegura que ejercicios proyectivos bien hechos, en competencias binarias, garantizan certeza. Critica a los encuestadores que se curan en salud, cuando advierten que la demoscopia, puede salir mal.

Morena ganará, en parte, porque durante casi 6 años, la oposición político-periodística, en lugar de construir o promover alternativas, se dedicó a combatir, de forma sistemática, en ocasiones impulsiva e irracional, todo lo que oliera a AMLO. Lo más triste para ellos y sus seguidores es que, en realidad, cayeron en el juego distractor planteado desde la Presidencia.

También, porque los opositores jamás pudieron entender que el sentir de la nación estaba a favor de quien supiera leer sus necesidades básicas, esas que fueron ignoradas durante décadas.

Los pobres han sido históricamente vapuleados. “Dehumanizing the lowest of the low…”, prueba que los homeless son considerados como personas que no sufren ni piensan, mientras en “Inequality in socially permisible…”, una serie de experimentos, demostró que a los pobres no se les permite aspirar a lujos.

Una búsqueda en Google de la frase “why AMLO is so popular?” arroja información periodística internacional, cuya parte medular destaca una legítima cercanía emocional del Presidente, con el sector más vulnerable de la población.

¿Los apoyos económicos fueron decisivos? Sí, eso parece, pero es importante saber que el valor deriva de estar asociados a una figura presidencial, protectora, apapachadora, capaz de percibir las penurias del prójimo. Por lo tanto, fue visto como un apoyo de hermanos, no como limosnas.

Suena raro, pero esa es la respuesta más sensata para definir el “Efecto AMLO”, ese que va a alcanzar para superar todo lo negativo, incluido el desempeño de administraciones estatales inoperantes, como la bajacaliforniana.

De cualquier forma, los ciudadanos sin partido, o sea la mayoría, debe de aquí en adelante enfocarse en promover la cooperación, porque gastar energías en pleitos políticos no deja cosas buenas (“Why we are addicted to divisive politics”, “Politics seep into daily life…”).