/ miércoles 10 de julio de 2024

El Muro | Curiosidades sobre el agua

Rival proviene de rivus, arroyo. En un principio significó disputa sobre el uso de la misma fuente de agua (“A latin dictionary”, “Wiktionary”, “Breve diccionario etimológico…”).

El 99.4% de la cuenca del Río Colorado se encuentra en los Estados Unidos. Debido a eso, a ellos les corresponde el 90.9% del agua.

El nombre oficial del acuerdo de 1944 es “Tratado entre el gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el gobierno de los Estados Unidos de América, de la distribución de las aguas internacionales de los ríos Colorado, Tijuana y Bravo, desde Fort Quitman, Texas, hasta el Golfo de México”.

El agua de varias plantas de tratamiento suele volver a ríos y canales, donde termina contaminándose de nuevo

El sustantivo agua es femenino, pero la Academia de la Lengua Española cuenta con una regla: la de anteponer artículo masculino para crear “el agua”. Pero advierte si entre el artículo y el sustantivo hay una palabra, la regla queda sin efecto, por ejemplo en “la misma agua” (“Diccionario Panhispánico de Dudas”).

Quitar lo salado al agua de mar para poder consumirla se practica desde hace 5 mil años (“Desalination: From ancient…). Las plantas desaladoras son un invento relativamente nuevo. La primera planta moderna desalaba 75 mil litros diarios. Las que se usan en la actualidad procesan -en promedio- 1 mil 400 millones de litros al día.

Bebemos agua para nutrir células, regular la temperatura corporal, metabolizar los carbohidratos y las proteínas consumidas, para eliminar desechos a través de la orina, para formar saliva y hasta para lubricar las articulaciones (“The water in you…”, USGS).

Cuando el área del cerebro llamada lámina terminal detecta niveles inusuales, por ejemplo, de sodio, manda la señal de sed (The neuroscience of thirst…”). Aunque no existe un consenso entre la comunidad científica, al parecer en el acto de determinar la cantidad de agua a tomar interviene el intestino, que también posee neuronas.

Beber líquidos cuando se tiene mucha sed promueve la liberación de dopamina, esto quiere decir que sentimos placer sin importar si se trata de un vaso de agua, una soda de Cola con mucho hielo o una caguama bien helada. Por cierto, el cuerpo obtiene agua de todo lo que ingerimos, incluso si es sólido.

A todo esto, ¿cómo surgió el agua? Los estudios más recientes explican que se formó a partir del mismo material con el que estaba integrado el planeta, es decir, rocas con suficiente hidrógeno. De hecho, en el subsuelo existe material rocoso con el potencial como para formar agua.

Aunque parezca haber mucha, el agua solo representa el 0.5% de la masa total de la Tierra (“Earth’s water may have inherited from material…”).

Mail to: vicmarcen09@gmail.com

Rival proviene de rivus, arroyo. En un principio significó disputa sobre el uso de la misma fuente de agua (“A latin dictionary”, “Wiktionary”, “Breve diccionario etimológico…”).

El 99.4% de la cuenca del Río Colorado se encuentra en los Estados Unidos. Debido a eso, a ellos les corresponde el 90.9% del agua.

El nombre oficial del acuerdo de 1944 es “Tratado entre el gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el gobierno de los Estados Unidos de América, de la distribución de las aguas internacionales de los ríos Colorado, Tijuana y Bravo, desde Fort Quitman, Texas, hasta el Golfo de México”.

El agua de varias plantas de tratamiento suele volver a ríos y canales, donde termina contaminándose de nuevo

El sustantivo agua es femenino, pero la Academia de la Lengua Española cuenta con una regla: la de anteponer artículo masculino para crear “el agua”. Pero advierte si entre el artículo y el sustantivo hay una palabra, la regla queda sin efecto, por ejemplo en “la misma agua” (“Diccionario Panhispánico de Dudas”).

Quitar lo salado al agua de mar para poder consumirla se practica desde hace 5 mil años (“Desalination: From ancient…). Las plantas desaladoras son un invento relativamente nuevo. La primera planta moderna desalaba 75 mil litros diarios. Las que se usan en la actualidad procesan -en promedio- 1 mil 400 millones de litros al día.

Bebemos agua para nutrir células, regular la temperatura corporal, metabolizar los carbohidratos y las proteínas consumidas, para eliminar desechos a través de la orina, para formar saliva y hasta para lubricar las articulaciones (“The water in you…”, USGS).

Cuando el área del cerebro llamada lámina terminal detecta niveles inusuales, por ejemplo, de sodio, manda la señal de sed (The neuroscience of thirst…”). Aunque no existe un consenso entre la comunidad científica, al parecer en el acto de determinar la cantidad de agua a tomar interviene el intestino, que también posee neuronas.

Beber líquidos cuando se tiene mucha sed promueve la liberación de dopamina, esto quiere decir que sentimos placer sin importar si se trata de un vaso de agua, una soda de Cola con mucho hielo o una caguama bien helada. Por cierto, el cuerpo obtiene agua de todo lo que ingerimos, incluso si es sólido.

A todo esto, ¿cómo surgió el agua? Los estudios más recientes explican que se formó a partir del mismo material con el que estaba integrado el planeta, es decir, rocas con suficiente hidrógeno. De hecho, en el subsuelo existe material rocoso con el potencial como para formar agua.

Aunque parezca haber mucha, el agua solo representa el 0.5% de la masa total de la Tierra (“Earth’s water may have inherited from material…”).

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