/ domingo 4 de abril de 2021

El Padre de los valles Imperial y Mexicali

La Espiga


Para conocer los orígenes de la producción agrícola en los valles de Imperial y Mexicali, lo mejor es indagar sobre sus promotores originales: Los inversionistas norteamericanos que tuvieron la visión de convertir en terrenos productivos los valles y desiertos del Río Colorado.

“El Desierto del Colorado” fue una expresión utilizada por uno de los protagonistas principales de esta proeza: El Sr. Charles Robinson Rockwood (1860-1922) nativo de Flint, Michigan, quien salió en busca de retos como empresario, ingeniero civil y topógrafo, su genio lo llevó de los tendidos de vías de ferrocarril al diseño y construcción de canales de irrigación, los cuales convirtieron al desierto del Colorado en un vergel capaz de generar millones de hectáreas de cultivos comerciales.

El primer sistema de canales de irrigación de los valles de Imperial y Mexicali fue diseñado por Rockwood, el primer plano con el trazo urbano de Mexicali igual es de su autoría. Su participación en la California Development Company y la habilitación del inmenso canal El Álamo, en la parte norte del Valle de Mexicali, lo convirtieron en un verdadero pionero transfronterizo.

Los valles agrícolas de Imperial y Mexicali no se pueden concebir sin la presencia de Rockwood. Contratado inicialmente por la Compañía de Irrigación del Río Colorado en 1893, C.R. Rockwood hace posible la irrigación de los terrenos donde el Río Colorado ya mostraba, con sus poderosos desbordamientos, la posibilidad de ordenarlo hasta lograr su objetivo: Convertir en áreas productivas esas tierras silvestres.

Esta magna obra realmente inició cuando la California Development Company consiguió a un inversionista decidido a poner sobre la mesa la gran cantidad de dinero necesario para el colosal proyecto, fue el Sr. George Chaffey, quien arriesgó su capital para dar inicio a los trabajos en 1900.

Habilitar el antiguo arroyo El Álamo hasta convertirlo en el gigantesco canal El Álamo requirió de bastantes recursos monetarios, tecnológicos y humanos. Del cauce del Río Colorado hasta el Valle Imperial implicaba atravesar el valle de Mexicali por la parte más cercana a la línea fronteriza. Esa decisión hizo posible la vida productiva en ambos lados del cerco internacional.

En junio de 1901 sucedió el milagro: El agua llegó a la Compuerta Sharps y de ahí hacia el país vecino; de Los Algodones a Compuertas el progreso capitalista había llegado a Mexicali.

El problema inicial a resolver era el exceso de agua que venía en las temporadas del deshielo en las montañas rocosas. Entre 1905 y 1907 las inundaciones ocasionaron grandes problemas hasta que se resolvió enviar los excedentes de aguas hacia el Lago Salton Sea muy cerca de Coachella. Al ampliar y modificar el cauce del Río Nuevo mediante potentes cargas de dinamita se consiguió rescatar del desastre a Mexicali y al Valle Imperial.

El antiguo cauce del Río Paredones y el Lago Volcano cerca de Cerro Prieto se utilizaron para desviar las agresivas aguas que destruían todo a su paso. Mediante bordos, canales y zanjas se trató de contener estos flujos de aguas hasta que se logró el objetivo. Entre 1914 y 1919 Rockwood se hizo cargo del Distrito de Riego del Valle Imperial.

La Espiga


Para conocer los orígenes de la producción agrícola en los valles de Imperial y Mexicali, lo mejor es indagar sobre sus promotores originales: Los inversionistas norteamericanos que tuvieron la visión de convertir en terrenos productivos los valles y desiertos del Río Colorado.

“El Desierto del Colorado” fue una expresión utilizada por uno de los protagonistas principales de esta proeza: El Sr. Charles Robinson Rockwood (1860-1922) nativo de Flint, Michigan, quien salió en busca de retos como empresario, ingeniero civil y topógrafo, su genio lo llevó de los tendidos de vías de ferrocarril al diseño y construcción de canales de irrigación, los cuales convirtieron al desierto del Colorado en un vergel capaz de generar millones de hectáreas de cultivos comerciales.

El primer sistema de canales de irrigación de los valles de Imperial y Mexicali fue diseñado por Rockwood, el primer plano con el trazo urbano de Mexicali igual es de su autoría. Su participación en la California Development Company y la habilitación del inmenso canal El Álamo, en la parte norte del Valle de Mexicali, lo convirtieron en un verdadero pionero transfronterizo.

Los valles agrícolas de Imperial y Mexicali no se pueden concebir sin la presencia de Rockwood. Contratado inicialmente por la Compañía de Irrigación del Río Colorado en 1893, C.R. Rockwood hace posible la irrigación de los terrenos donde el Río Colorado ya mostraba, con sus poderosos desbordamientos, la posibilidad de ordenarlo hasta lograr su objetivo: Convertir en áreas productivas esas tierras silvestres.

Esta magna obra realmente inició cuando la California Development Company consiguió a un inversionista decidido a poner sobre la mesa la gran cantidad de dinero necesario para el colosal proyecto, fue el Sr. George Chaffey, quien arriesgó su capital para dar inicio a los trabajos en 1900.

Habilitar el antiguo arroyo El Álamo hasta convertirlo en el gigantesco canal El Álamo requirió de bastantes recursos monetarios, tecnológicos y humanos. Del cauce del Río Colorado hasta el Valle Imperial implicaba atravesar el valle de Mexicali por la parte más cercana a la línea fronteriza. Esa decisión hizo posible la vida productiva en ambos lados del cerco internacional.

En junio de 1901 sucedió el milagro: El agua llegó a la Compuerta Sharps y de ahí hacia el país vecino; de Los Algodones a Compuertas el progreso capitalista había llegado a Mexicali.

El problema inicial a resolver era el exceso de agua que venía en las temporadas del deshielo en las montañas rocosas. Entre 1905 y 1907 las inundaciones ocasionaron grandes problemas hasta que se resolvió enviar los excedentes de aguas hacia el Lago Salton Sea muy cerca de Coachella. Al ampliar y modificar el cauce del Río Nuevo mediante potentes cargas de dinamita se consiguió rescatar del desastre a Mexicali y al Valle Imperial.

El antiguo cauce del Río Paredones y el Lago Volcano cerca de Cerro Prieto se utilizaron para desviar las agresivas aguas que destruían todo a su paso. Mediante bordos, canales y zanjas se trató de contener estos flujos de aguas hasta que se logró el objetivo. Entre 1914 y 1919 Rockwood se hizo cargo del Distrito de Riego del Valle Imperial.