/ viernes 13 de julio de 2018

La sublevación de los supremos

Juego de Palabras


El párrafo noveno del Artículo 94 de la Constitución que nos rige como nación, dice a la letra: “La remuneración que perciban por sus servicios los ministros de la Suprema Corte, los magistrados de Circuito, los jueces de Distrito y los consejeros de la Judicatura Federal, así como los magistrados electorales, no podrá ser disminuida durante su encargo”.

Luego de haber entrado en los Poderes Ejecutivo y Legislativo y salir chorreando sueldos a la mitad y todo tipo de privilegios, el virtual Presidente electo no mencionó al Poder Judicial, cuya élite goza de los más altos sueldos en la administración pública, ganando en su mayor parte más de lo que recibe el propio Presidente de la República. Pero parece que mandó recado a los supremos de que ellos también estaban incluidos en la masacre.

Y haciendo honor a una tradición que tuvo su momento más glorioso cuando los ministros de la SCJN y del TEPJF, más los consejeros del INE, se negaron a que se les descontara un mes de sueldo -como al resto de la burocracia federal- para auxiliar a los damnificados del 19S, los supremos contestaron que no iba a haber de piña porque estaba muy niña.

Así es. Se niegan a participar en el reparto de austeridad oficial decretado por López Obrador, aduciendo que sueldos, pensiones y pagos de riesgo por la complejidad de sus funciones, no son privilegios ni mucho menos, sino condiciones que garantizan la autonomía e independencia de los magistrados y jueces.

Luis María Aguilar Morales, ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dio voz a toda la Judicatura cuando respondió con un no rotundo al avance de la guillotina lopezobradorista.

******No echó mano de la prohibición constitucional con que comienza este tratado porque no la conoce o no se acordó de ella o porque prefirió guardarla como carta ganadora si el círculo cerrado de Chihuahua y Monterrey se obceca. A ver cómo reacciona el VPE a esta primera rebelión en la granja.


Rioboó ataca de nuevo

José María Rioboó, quien recibió contratos sin licitación por 172 millones de pesos durante la gestión de AMLO como jefe de gobierno de la CdMx, reaparece de la mano del desastre.

Fue el encargado de la ingeniería estructural de la plaza comercial Artz que se desplomó el jueves. Probablemente Rioboó supo lo que se venía y por solidaridad con su amigo, empezó a ser austero con el concreto y la varilla.


Juego de Palabras


El párrafo noveno del Artículo 94 de la Constitución que nos rige como nación, dice a la letra: “La remuneración que perciban por sus servicios los ministros de la Suprema Corte, los magistrados de Circuito, los jueces de Distrito y los consejeros de la Judicatura Federal, así como los magistrados electorales, no podrá ser disminuida durante su encargo”.

Luego de haber entrado en los Poderes Ejecutivo y Legislativo y salir chorreando sueldos a la mitad y todo tipo de privilegios, el virtual Presidente electo no mencionó al Poder Judicial, cuya élite goza de los más altos sueldos en la administración pública, ganando en su mayor parte más de lo que recibe el propio Presidente de la República. Pero parece que mandó recado a los supremos de que ellos también estaban incluidos en la masacre.

Y haciendo honor a una tradición que tuvo su momento más glorioso cuando los ministros de la SCJN y del TEPJF, más los consejeros del INE, se negaron a que se les descontara un mes de sueldo -como al resto de la burocracia federal- para auxiliar a los damnificados del 19S, los supremos contestaron que no iba a haber de piña porque estaba muy niña.

Así es. Se niegan a participar en el reparto de austeridad oficial decretado por López Obrador, aduciendo que sueldos, pensiones y pagos de riesgo por la complejidad de sus funciones, no son privilegios ni mucho menos, sino condiciones que garantizan la autonomía e independencia de los magistrados y jueces.

Luis María Aguilar Morales, ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dio voz a toda la Judicatura cuando respondió con un no rotundo al avance de la guillotina lopezobradorista.

******No echó mano de la prohibición constitucional con que comienza este tratado porque no la conoce o no se acordó de ella o porque prefirió guardarla como carta ganadora si el círculo cerrado de Chihuahua y Monterrey se obceca. A ver cómo reacciona el VPE a esta primera rebelión en la granja.


Rioboó ataca de nuevo

José María Rioboó, quien recibió contratos sin licitación por 172 millones de pesos durante la gestión de AMLO como jefe de gobierno de la CdMx, reaparece de la mano del desastre.

Fue el encargado de la ingeniería estructural de la plaza comercial Artz que se desplomó el jueves. Probablemente Rioboó supo lo que se venía y por solidaridad con su amigo, empezó a ser austero con el concreto y la varilla.