/ sábado 15 de febrero de 2020

Pensamiento de Gandhi

Pensares


Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón; si me das éxito, no me quites la humildad; si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla; no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo, enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso; recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al futuro.

Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza. Si me quitas el éxito déjame fuerzas para aprender del fracaso; si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar. Señor, si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí.

Para acabar con la marginación de los intocables, debemos de tratarlos como a nuestros propios hermanos; nadie es superior y nadie es inferior. Gracias a que se mantienen unidas y se mueven de manera conjunta, millones de gotas forman el mar, lo mismo debería de ocurrir con los seres humanos.

La grandeza de una persona reside en su corazón, no en su cabeza, es decir, no en su intelecto. Nadie que sea capaz de aligerar la cara de otro -aunque sea mínimamente- carece de valor. El verdadero servicio a la sociedad consiste en proporcionarles aquello con lo que la sociedad se perfecciona en todos sus miembros. Quien no conoce ni observa ninguna ley, no puede ser un servidor del pueblo. Quien desea complacer a todos, no complace a nadie. La verdad solo podemos encontrarla si la buscamos en nosotros mismos, nunca a base de argumentos y discusiones. Si alguien lee Dios en vez de verdad, es lo mismo, pues la verdad es Dios.

Para encontrar un diamante hay que trabajar muy duramente y remover cientos de toneladas de tierra y piedras. ¿Empleamos nosotros una mínima parte de ese trabajo en eliminar la escoria de la falsedad y en buscar el diamante de la verdad?

Es el saber engañoso lo que nos mantiene alejados de la verdad o nos aparta de ella, aun la más pequeña falsedad echa a perder al ser humano, del mismo modo que una gota de veneno arruina todo un mar. ¿Por qué buscas fuera de ti lo que está en tu interior? Cuando nuestra vida exterior prevalece sobre la interior las consecuencias son funestas. El ámbito del crecimiento humano está en su interior. Una vez que has visto la belleza interior, la exterior te parece inmensamente pobre.

Pensares


Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón; si me das éxito, no me quites la humildad; si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla; no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo, enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso; recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al futuro.

Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza. Si me quitas el éxito déjame fuerzas para aprender del fracaso; si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar. Señor, si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí.

Para acabar con la marginación de los intocables, debemos de tratarlos como a nuestros propios hermanos; nadie es superior y nadie es inferior. Gracias a que se mantienen unidas y se mueven de manera conjunta, millones de gotas forman el mar, lo mismo debería de ocurrir con los seres humanos.

La grandeza de una persona reside en su corazón, no en su cabeza, es decir, no en su intelecto. Nadie que sea capaz de aligerar la cara de otro -aunque sea mínimamente- carece de valor. El verdadero servicio a la sociedad consiste en proporcionarles aquello con lo que la sociedad se perfecciona en todos sus miembros. Quien no conoce ni observa ninguna ley, no puede ser un servidor del pueblo. Quien desea complacer a todos, no complace a nadie. La verdad solo podemos encontrarla si la buscamos en nosotros mismos, nunca a base de argumentos y discusiones. Si alguien lee Dios en vez de verdad, es lo mismo, pues la verdad es Dios.

Para encontrar un diamante hay que trabajar muy duramente y remover cientos de toneladas de tierra y piedras. ¿Empleamos nosotros una mínima parte de ese trabajo en eliminar la escoria de la falsedad y en buscar el diamante de la verdad?

Es el saber engañoso lo que nos mantiene alejados de la verdad o nos aparta de ella, aun la más pequeña falsedad echa a perder al ser humano, del mismo modo que una gota de veneno arruina todo un mar. ¿Por qué buscas fuera de ti lo que está en tu interior? Cuando nuestra vida exterior prevalece sobre la interior las consecuencias son funestas. El ámbito del crecimiento humano está en su interior. Una vez que has visto la belleza interior, la exterior te parece inmensamente pobre.

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