/ miércoles 11 de septiembre de 2019

Porfirio: A la vejez, viruelas

Cuchillito de Palo


Los que se dicen “diferentes” intentaron agandallarse la presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, con las consabidas marrullerías.

Entre la reelección de Jaime Bonilla en Baja California, el atropello a la Ley Orgánica del Congreso y el cese del fiscal de Veracruz, Winckler, se destapa una cruda realidad: Son un auténtico peligro para la democracia, para la libertad y para el Estado de Derecho. Inconcebible el que empinaran a Porfirio Muñoz Ledo a alargar su período al frente de la Cámara de Diputados. ¿El cerebro maligno? Dolores Padierna, quien buscó dejar a Acción Nacional con un canto en las narices, cuando les correspondía esa nominación.

Porfirio es el símbolo de lo que debería ser un político. Durante décadas se le vio batallar a favor de la democracia. Su ruptura con el PRI –al lado de Cuauhtémoc Cárdenas- y la fundación del PRD –con el objetivo de abrir la baraja ideológica y conformar una fuerza sólida de izquierda-, supuso un parteaguas para un importante sector de la sociedad.

Rebelde por naturaleza, se le disculparon muchos de los episodios oscuros de su vida. Su potencia para tirarles obuses verbales a los adversarios, a la dictablanda priísta y su enorme conocimiento de las tripas del Sistema, pero también del Derecho y de la Constitución, le dieron un lugar privilegiado en la arena política.

A tiempo resurgió su tradicional congruencia y renunció al desaguisado. El brote de viruela se apagó en unas horas.

Quien sigue montado en su mula es el bajacaliforniano Bonilla, en su intento de alargar su mandato de 2 a 5 años. El inmundo comportamiento de la mayoría de los legisladores locales -unos a cambio de dádivas y otros por extorsión-, indignó a la mayoría de los mexicanos. Una descarada reelección, después de que se había votado por el período corto, a fin de emparejar sus procesos electorales con el resto de las entidades (como pasó en Veracruz).

El sainete está inconcluso: El edil de Mexicali y algún otro funcionario, éticos y responsables, denunciaron penalmente a los diputados y se supone que se presentará una controversia constitucional ante la Suprema Corte. Pero siguen con las marrullerías y alargan el cochinero a fin de que Bonilla tome protesta en octubre y sea más complicado obligarlo a que sólo permanezca el plazo para el que fue votado.

Una auténtica burla. Las especulaciones crecen, desde el momento en que el ahora Gobernador electo es amigo cercano de AMLO, quien poco condenó la trapacería de su cuate, aunque lo reprobó a raíz del asunto Porfirio. Bonilla estuvo de invitado al “Tercer” Informe con todos los honores. Más clara ni el agua.

La semana feneció con la separación del cargo del fiscal jarocho Jorge Winckler por seis ‘diputadetes’ de la Comisión Permanente de la entidad. Otro golpe directo al ordenamiento legal con un pretexto absurdo. Los legisladores rompieron con la nominación transexenal para favorecer al desgobernador García, al eliminar al funcionario con el que vivía a la greña.

Los rudos de Morena sacan las uñas, con la anuencia de la radical Citlali Ibáñez (oculta bajo el nombre polaco que se adjudicó) y animan estos estropicios y flagrantes violaciones a la letra mayúscula, mientras el “preciso” habla de que son distintos. Revanchismos y venganzas de resentidos que se sienten todopoderosos “por su mayoría”.

Cuchillito de Palo


Los que se dicen “diferentes” intentaron agandallarse la presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, con las consabidas marrullerías.

Entre la reelección de Jaime Bonilla en Baja California, el atropello a la Ley Orgánica del Congreso y el cese del fiscal de Veracruz, Winckler, se destapa una cruda realidad: Son un auténtico peligro para la democracia, para la libertad y para el Estado de Derecho. Inconcebible el que empinaran a Porfirio Muñoz Ledo a alargar su período al frente de la Cámara de Diputados. ¿El cerebro maligno? Dolores Padierna, quien buscó dejar a Acción Nacional con un canto en las narices, cuando les correspondía esa nominación.

Porfirio es el símbolo de lo que debería ser un político. Durante décadas se le vio batallar a favor de la democracia. Su ruptura con el PRI –al lado de Cuauhtémoc Cárdenas- y la fundación del PRD –con el objetivo de abrir la baraja ideológica y conformar una fuerza sólida de izquierda-, supuso un parteaguas para un importante sector de la sociedad.

Rebelde por naturaleza, se le disculparon muchos de los episodios oscuros de su vida. Su potencia para tirarles obuses verbales a los adversarios, a la dictablanda priísta y su enorme conocimiento de las tripas del Sistema, pero también del Derecho y de la Constitución, le dieron un lugar privilegiado en la arena política.

A tiempo resurgió su tradicional congruencia y renunció al desaguisado. El brote de viruela se apagó en unas horas.

Quien sigue montado en su mula es el bajacaliforniano Bonilla, en su intento de alargar su mandato de 2 a 5 años. El inmundo comportamiento de la mayoría de los legisladores locales -unos a cambio de dádivas y otros por extorsión-, indignó a la mayoría de los mexicanos. Una descarada reelección, después de que se había votado por el período corto, a fin de emparejar sus procesos electorales con el resto de las entidades (como pasó en Veracruz).

El sainete está inconcluso: El edil de Mexicali y algún otro funcionario, éticos y responsables, denunciaron penalmente a los diputados y se supone que se presentará una controversia constitucional ante la Suprema Corte. Pero siguen con las marrullerías y alargan el cochinero a fin de que Bonilla tome protesta en octubre y sea más complicado obligarlo a que sólo permanezca el plazo para el que fue votado.

Una auténtica burla. Las especulaciones crecen, desde el momento en que el ahora Gobernador electo es amigo cercano de AMLO, quien poco condenó la trapacería de su cuate, aunque lo reprobó a raíz del asunto Porfirio. Bonilla estuvo de invitado al “Tercer” Informe con todos los honores. Más clara ni el agua.

La semana feneció con la separación del cargo del fiscal jarocho Jorge Winckler por seis ‘diputadetes’ de la Comisión Permanente de la entidad. Otro golpe directo al ordenamiento legal con un pretexto absurdo. Los legisladores rompieron con la nominación transexenal para favorecer al desgobernador García, al eliminar al funcionario con el que vivía a la greña.

Los rudos de Morena sacan las uñas, con la anuencia de la radical Citlali Ibáñez (oculta bajo el nombre polaco que se adjudicó) y animan estos estropicios y flagrantes violaciones a la letra mayúscula, mientras el “preciso” habla de que son distintos. Revanchismos y venganzas de resentidos que se sienten todopoderosos “por su mayoría”.