/ viernes 15 de octubre de 2021

Visita de AMLO en BC

Quo Vadis


En la antesala de concluir dos años como gobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez recibirá este viernes al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien luego de algunos recorridos por el país, particularmente Sonora y Michoacán, ha dejado entrever su estilo de gobernanza.

Por ejemplo, en esos Estados donde tomaron las riendas estatales gobernadores morenistas Arturo Durazo y Alfredo Ramírez, respectivamente, el primer mandatario dispuso que serán estos quienes se coordinen con las dependencias federales para llevar a cabo “todas” las acciones, lo que deja en duda el destino de las “superdelegaciones” y actividad de las dependencias federales instaladas en las entidades federativas.

Esto no es nuevo, López Obrador subrayó antes en la Ciudad de México la necesidad de que por motivos de austeridad se busca eliminar las delegaciones de las dependencias federales en todos los Estados del país y con ello evitar la duplicidad de funciones como parte de la reforma administrativa que impulsa la 4T.

Al respecto vale reproducir palabras del propio Presidente: "Al final de cuentas nuestro objetivo es ayudar a la gente de manera directa al ciudadano, entonces, ¿quién los hace? El gobierno de la República, que es el gobierno de todos, entonces es unirnos. Vamos a empezar con los que están entrando y lo vamos a hacer con todos"…


Captura pantalla


Por otra parte, en su visita a Michoacán también destaca la decisión presidencial de “federalizar” la nómina de los trabajadores de la educación, a quienes por cierto se les tiene un adeudo de cuatro quincenas hasta que llegó el rescate lopezobradorista y con ello consolidar “una sola nómina”…Y por si fuera poco, AMLO exigió que los programas de Bienestar lleguen con efectividad cuando menos al 70% de la población destinataria.

Por congruencia política es de esperarse que estas disposiciones presidenciales se repitan en Baja California y de paso se anuncien apoyos financieros extraordinarios a Marina del Pilar Ávila Olmeda para que inicie su gestión el próximo primero de noviembre de manera menos comprometida, además de signar el Presidente el documento que permita la regularización de autos “chocolates”.

Otro rasgo que se espera en esta gira de AMLO es su reconocimiento al trabajo de Jaime Bonilla como gobernador, criterio que toca juzgar a los ciudadanos en general por los alcances consumados y pendientes que heredará a la administración de Marina del Pilar que, quiérase o no, tendrá que asumir difíciles decisiones para sortear el devenir político, social y económico y con ello ganarse a pulso el reconocimiento de los bajacalifornianos y también el del Presidente porque nadie, ni siquiera López Obrador, ha supuesto que en las transiciones políticas se recurra al “borrón y cuenta nueva”; al contrario y sin que ello suponga un prejuicio, sino una realidad política con la que trata de distinguirse la 4T en comparación con estilos de gobierno pasados. ¿O no?

Quo Vadis


En la antesala de concluir dos años como gobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez recibirá este viernes al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien luego de algunos recorridos por el país, particularmente Sonora y Michoacán, ha dejado entrever su estilo de gobernanza.

Por ejemplo, en esos Estados donde tomaron las riendas estatales gobernadores morenistas Arturo Durazo y Alfredo Ramírez, respectivamente, el primer mandatario dispuso que serán estos quienes se coordinen con las dependencias federales para llevar a cabo “todas” las acciones, lo que deja en duda el destino de las “superdelegaciones” y actividad de las dependencias federales instaladas en las entidades federativas.

Esto no es nuevo, López Obrador subrayó antes en la Ciudad de México la necesidad de que por motivos de austeridad se busca eliminar las delegaciones de las dependencias federales en todos los Estados del país y con ello evitar la duplicidad de funciones como parte de la reforma administrativa que impulsa la 4T.

Al respecto vale reproducir palabras del propio Presidente: "Al final de cuentas nuestro objetivo es ayudar a la gente de manera directa al ciudadano, entonces, ¿quién los hace? El gobierno de la República, que es el gobierno de todos, entonces es unirnos. Vamos a empezar con los que están entrando y lo vamos a hacer con todos"…


Captura pantalla


Por otra parte, en su visita a Michoacán también destaca la decisión presidencial de “federalizar” la nómina de los trabajadores de la educación, a quienes por cierto se les tiene un adeudo de cuatro quincenas hasta que llegó el rescate lopezobradorista y con ello consolidar “una sola nómina”…Y por si fuera poco, AMLO exigió que los programas de Bienestar lleguen con efectividad cuando menos al 70% de la población destinataria.

Por congruencia política es de esperarse que estas disposiciones presidenciales se repitan en Baja California y de paso se anuncien apoyos financieros extraordinarios a Marina del Pilar Ávila Olmeda para que inicie su gestión el próximo primero de noviembre de manera menos comprometida, además de signar el Presidente el documento que permita la regularización de autos “chocolates”.

Otro rasgo que se espera en esta gira de AMLO es su reconocimiento al trabajo de Jaime Bonilla como gobernador, criterio que toca juzgar a los ciudadanos en general por los alcances consumados y pendientes que heredará a la administración de Marina del Pilar que, quiérase o no, tendrá que asumir difíciles decisiones para sortear el devenir político, social y económico y con ello ganarse a pulso el reconocimiento de los bajacalifornianos y también el del Presidente porque nadie, ni siquiera López Obrador, ha supuesto que en las transiciones políticas se recurra al “borrón y cuenta nueva”; al contrario y sin que ello suponga un prejuicio, sino una realidad política con la que trata de distinguirse la 4T en comparación con estilos de gobierno pasados. ¿O no?