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Crisis, Alianzas y Valores

  • Carlos y Yoana Sandoval

Tiempos pasados fueron mejores

Vivimos tiempos difíciles hoy en día y podemos aseverarlo de tal forma porque vivimos en estos tiempos. Vivimos el hoy y tal vez muchos de nosotros vivamos al día. El porqué de hacer esta distinción es debido a que llegamos a un punto de nuestra edad en donde solemos decir aquella trillada frase “tiempos pasados fueron mejores”.

Es aquí donde la trama se vuelve espesa, porque sería arriesgado aseverar que en el pasado no hayan surgido complicaciones y que hace diez años la situación no era bastante difícil.
Los que lo recordamos vagamente podemos mencionar el 1 de enero de 1994 o el mismo diciembre del mismo año titulado el “diciembre negro” que a los días se convirtió en “diciembre rojo”. Pero en fin, no nos alcanzaría el espacio para enumerar el sinnúmero de vicisitudes que hemos tenido que sortear a través de los años. Las hemos sabido sortear, pero surge la duda: ¿Tenemos los arrestos para superar los problemas contemporáneos de la sociedad?
Los mismos individuos que conformamos la sociedad ¿fuimos preparados y educados para tales problemáticas? Y estos cuestionamientos se dan porque observamos a un grueso de la población sedada, aturdida, embelesada, despreocupada y en grado apática; nos hemos vuelto inmunes al dolor humano, al sufrimiento ajeno; vemos la violencia, los asesinatos, la delincuencia, el ultraje, la transgresión como algo común, como un divertimento y algo esperado.
Las personas de hoy día nos hemos vuelto expertos “opinólogos” (disculpen el término, pero me resultó lo más cercano a la descripción que queremos expresar), para todos tenemos puntos de vista y queremos resolver la pobreza, la corrupción, etc., desde la comodidad de nuestro dispositivo móvil, Laptop, tablet o computadora, en “chat groups” y hasta los más intelectuales en charlas de café.
Queridos lectores amigos: Es necesario tomar acción, responsabilizarnos, no rendirnos, no claudicar. Es aquí donde nos toca jugar nuestro rol, en donde nos pertenece convertirnos en actores y en gestores de cambio.
En estos momentos de crisis es donde tenemos que hacer que prevalezcan los valores de justicia, fraternidad, solidaridad, equidad, respeto, honestidad. Debemos educar a futuras generaciones a tomar acción, a no mantenerse al margen y delegar a otros lo que a ellos les corresponde. Diríamos en el argot popular “rascarse con sus propias uñas”, pero si ves a alguien sin manos ayúdalo; si te encuentras a alguien sin voz, seas tu voz.
Nosotros como movimiento de Encuentro Matrimonial sabemos la importancia del cambio, cambio que buscamos se lleve a cabo a través del diálogo, pero esto no queda en el solo intercambio verbal, lo hacemos en plena conciencia que el diálogo debe derivar en un cambio de actitudes y comportamientos que nos llevarán a esposos y familia a una convivencia de armonía y de aceptación.
Esto mismo como miembros de la sociedad lo podemos llevar más allá de las paredes de nuestra casa. El tiempo es hoy y el cambio que buscamos lo debemos generar nosotros. Hagamos y actuemos de tal forma que podamos dejarles a nuestras futuras generaciones un mejor horizonte, no un futuro desprovisto de problemas; es necesario que ellos también aprendan, pero sí un futuro donde tengan mejores posibilidades de sobrevivir.
En Encuentro Matrimonial Mundial, movimiento de la Iglesia Católica presente en Mexicali desde hace 36 años, hemos encontrado que no estamos solos, que hay muchos otros con ese deseo de seguir creciendo en valores y ser las mejores personas que podamos ser.
Si te interesa conocer más de nosotros puedes hacerlo a través de nuestra página  www.encuentromxl.org, en nuestro correo emmexicali@gmail.com o al 686 107 3211.