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El Muro

  • Víctor Martínez Cenicero

Los haitianos, un año después

Al mediodía del viernes 9 de septiembre de 2016, los cachanillas nos enteramos a través de redes sociales que un grupo de africanos (aún no quedaba claro el país de origen y África fue la primera referencia que tuvimos) se había aglutinado en la puerta de entrada a los Estados Unidos solicitando su ingreso, arguyendo razones humanitarias.
Y pues, de decenas pasaron a centenas hasta llegar a miles las personas originarias de Haití (eso lo supimos con el paso del tiempo), las que se instalaron en los diversos albergues en el centro, fueron tantos que de “La Chinesca” pasó a convertirse en “La Haitianesca”. Su presencia despertó mucha inquietud entre la comunidad, se hicieron demasiadas proyecciones sobre el porvenir (entre esas las de un servidor en esta misma columna). Así que ahora -a un año de su arribo- vamos a analizar su situación:
1.- Destrozarán el centro de la ciudad.- Si bien durante las primeras semanas fue notorio el incremento de personas desplazándose en la zona, entre ellas los metiches, curiosos y voluntariosos que buscaban ayudar a los nuevos residentes, nunca existió un desorden mayor al que ya existe en el centro; es más, si me apura le digo que la presencia de los haitianos orilló a que se reforzara el sistema de recolección de basura.
2.- Nos van a contagiar enfermedades raras.- El sector Salud llevó brigadas a los albergues, revisaron a todos los haitianos porque en realidad existía la preocupación de que se propagaran enfermedades, pero ninguna rara o de otro planeta, sino algunas ya conocidas, como el dengue. Como lo hemos visto al paso de los meses, aunque el temor tenía algo de sentido, en los hechos terminó siendo infundado.
3.- Llegarán miles más.- La prensa internacional proyectaba el arribo de 40 mil haitianos, que atravesarían México, con la meta de internarse a los Estados Unidos; nunca hubo tal gracias en parte al triunfo de Donald Trump. El hecho es que llegaron a la frontera motivados por la promesa del anterior presidente Barack Obama de ingresar al “otro lado” como una forma de apoyo al resultar damnificados por el terremoto.
Para mala fortuna de los haitianos, los demócratas perdieron el poder y con ello la oportunidad de conseguir el sueño americano.
4.- Serán una carga.- En uno de los tantos recorridos guiados que realizo por el centro de la ciudad y al que han acudido personas de varios países del mundo, hubo uno en el que participó un académico español. En ese momento me aseguró, sin dudar, que los haitianos no harían el esfuerzo por involucrarse en el proceso productivo de Mexicali; él expresó su comentario basándose en lo que había vivido en Madrid con los migrantes africanos.
Ahora vemos que por fortuna eso no ocurrió, que si bien aún quedan personas sin integrarse a nuestra comunidad, la mayoría lo ha hecho ya sea trabajando en una empresa o incluso instalando changarros, negocios formales de comida o hasta antros. Ellos son los “Africachanillas”. Por cierto ¿sabía usted que tenemos un nuevo núcleo poblacional que ha pasado desapercibido? A Mexicali han llegado centenares de venezolanos.

vicmarcen09@gmail.com