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VOZ CAMPESINA

  • Alfredo Pérez de Alba Blanco

Los once mil ladrones liberados

Basado en esas nada alegres cifras y constante mención de la causa de las mismas (el ‘nuevo’ sistema penal) en la macro urbe bajo su mando, el jefe de gobierno del ex Distrito Federal -hoy Ciudad de México-esboza ‘como no queriendo la cosa’ o mejor dicho, ‘sin querer queriendo’, el tema que podría ser aplaudido estandarte y/o promesa en la ya cercana campaña de todas las campañas (suelen apodarle ‘batalla’).

Aunque en términos estrictos el Gobernador de la capital del país navega con bandera de ciudadano sin partido, idénticamente se ostentaba cuando a título ‘ciudadano’ lo candidateó el que lo instaló en el poder, internacionalmente ponderado, que ejerce (de amplísimo presupuesto) en una de las concentraciones urbanas con mayor número de moradores y/o eventuales sufragios del mundo ‘mundial’. Y ya que salvo en el ahora ‘tro(u)mpezante’ vecino país del norte, en distintas latitudes sí castigan con severidad a la delincuencia que comete ilícitos ‘no graves’ afectando la seguridad y economía social-familiar a través de robos domiciliarios, de baterías y/o ‘pilas’ automotrices, celulares, etc. etc., sepa Dios que le (nos) depare el futuro al interfecto. Lo extraño es que desde la mesiánica esquina donde se critica a todo y por todo, el silencio sepulcral constituye su ‘opinión’ detallada acerca de un tema que daña ‘avanzantemente’ al territorio nacional.
Siendo bien sabido el vasallaje de legisladores (y ominoso ‘gandallismo presupuestívoro’ que les ‘distingue’), cualquier plan ‘B’ es factible en la política mexicana, in-dignificada labor, en la que lo más importante es cubrirse las espaldas a la hora del retiro, así deban disfrazarse de demócratas extremos, entregando bártulos y erario al ‘triunfador’ de cualquier organismo ‘polaco’ que garantice la tranquilidad de “ex” (sucedió en el ‘brillante’, por aquello del calzado de charol, sexenio ‘del cambio’); esto destacará, máxime el atraso del proyecto ‘fiscal anticorrupción a modo’.
Lo único seguro que podemos saber es que quién sabe. Incluso su servidor ignora a certidumbre plena la razón que nos impulsó a reflexionar y escribir hoy de ‘polaquismo’ (im)puro. Quizá fue debido a las aparentemente imprevisibles posibilidades que se advierten en tal actividad, nos provocó a soltar la pluma (‘compu’) en el rubro que al final admite imaginadas absurdas opciones. Lo más seguro es que ‘quién sabe’, pero estaremos listos a describir la realidad que venga buscando transformarla.
Agradecemos pues su gentil comprensión y lectura. ¡Es cuanto!
vozcampesina@hotmail.com