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Inseguridad perjudica la economía de BC

  • El Sol de Tijuana
  • en Policíaca

Yolanda Caballero Jacobo

Tijuana.- La inseguridad y la violencia sí afecta la economía en la frontera norte y en Baja California. “Contrario a lo que señalan autoridades de los tres niveles de gobierno, quienes han minimizado la situación de violencia e inseguridad que se vive este año en Baja California, representantes de la sociedad civil y los académicos sostienen que el crecimiento económico, la imagen y el arribo de inversiones sí pueden resultar afectados, indicó Alejandro Díaz Bautista, economista y profesor investigador de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef).

“Ambas problemáticas están generando efectos económicos, ya que al registrase repunte en la ola de violencia inhibe la inversión, incrementa los costos de operación, ocasiona el cierre de comercios y disminuye el número de turistas extranjeros que nos visitan, por citar solo algunos de los impactos económicos”, destacó.

Los costos asociados con la falta de seguridad y la violencia son importantes porque afectan la confianza del sector empresarial y comercial, además que también afecta la actividad económica en general del estado y del país.

“La apreciación de que la violencia puede suponer un freno al desempeño económico estatal y nacional es consistente con el análisis económico. La violencia impacta transversalmente en la economía estatal y nacional aumentado los costos de producción y reduciendo la acumulación de capital físico y humano, lo que afecta el crecimiento anual y a la capacidad de crecer de la economía en el corto y mediano plazo”, agregó.

Estamos preocupados de la situación de inseguridad y violencia en el estado y en el país, y se ha exigido a los tres órdenes de gobierno en nuestro país que accione planes para frenar la violencia de la que ha sido objeto la sociedad por robos, ejecuciones, secuestros, entre otros factores, señaló.

El investigador detalló que “si se desea que nuestra actividad económica mejore en Baja California, las autoridades deben crear las circunstancias adecuadas y un estado de derecho. Se debe exigir mayor seguridad y la eliminación de la corrupción, violencia y la impunidad”.

La economía trata del intercambio voluntario, mientras que la violencia generalizada acaba con esta noción. La economía presupone la existencia de un soberano conocido y aceptado por los agentes que acuden a los mercados económicos. La violencia que se vive como la de Baja California implica incertidumbre no sólo acerca de los derechos más básicos sino, peor aún, acerca de quien los define.

Los recientes problemas de inseguridad y violencia en Baja California y en todo México pueden intimidar las intenciones de los empresarios por invertir, por lo que es necesario que el gobierno no subestime estos hechos y ataque este fenómeno de manera decidida.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) considera como costos directos las pérdidas en salud y capital humano, que incluyen la atención médica y psicológica, así como la rehabilitación de las víctimas de los hechos de violencia. También integra entre los impactos negativos las pérdidas presupuestales y materiales, las cuales derivan de los gastos en seguridad privada y en los hogares, además de la procuración de justicia y justicia penal. Como costos indirectos, el BID suma a los gastos de inseguridad las pérdidas en la productividad e inversión, las mermas en trabajo y en el consumo, además de transferencias e impacto distributivo de bienes muebles e inmuebles.