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Historia TB: Cielito lindo, canto para un campeón

El Cielito lindo fue el colofón de una noche de futbol, la porra de Paredones-Algodones gozó el momento de victoria, la gloria y su primer campeonato en su historia.

La unión de Paredones y el poblado Algodones los hizo fuertes y el valle logró por segunda vez en la historia del legendario Torneo, un campeonato que ahora se disfruta en todo el valle de Mexicali. La tradicional melodía mexicana, que sigue viva y a nivel nacional se celebra para festejar y alegrar los corazones, fue entonada por la porra de casi 1 mil 500 personas que empujaron, vivieron, sufrieron y gozaron con la apretada victoria de 2-1 sobre el multi campeón Baja California Casi desde una hora antes del inicio del encuentro, los aficionados ingresaron a las gradas del estadio de la Ciudad Deportiva, algunos acompañados por sus amigos, otros por su familia, incluidos pequeños de brazos y algunas personas de la tercera edad, dispuestos a saborear una noche de futbol.

A unos minutos de comenzar el partido, los jugadores saltaron al terreno de juego y los azules de la Baja se apoderaron de la zona oriente de la cancha, mientras con su uniforme blanco, Paredones-Algodones tenían una larga charla técnica con sus entrenadores.

Algunos disfrutaban una cerveza, otros una bebida refrescante, otros se entretenían con nueces o cacahuates, compartiendo con sus amigos y haciendo sus pronósticos. Los más pequeños preguntaban a qué hora empezaría el partido, ya desesperados porque tenían ganas de ver jugar a su equipo favorito.

Por la zona poniente predominaba el blanco, cientos de espectadores luciendo sus camisetas blancas, mientras en las gradas del lado oriente, el azul parecía una ola a punto de devorar la cancha. El partido respondió a las expectativas de los miles de concurrentes, un cuadro juvenil rápido y decidido, ante un cuadro de viejos blasones y con las huellas de grandes batallas en sus piernas.

En los minutos finales, las piernas empezaron a sucumbir al esfuerzo, la alta intensidad y el constate correr a lo largo del partido, provocó a los bravos futbolistas de Paredones-Algodones, caer al suelo, víctimas de los traicioneros calambres que los hizo caer en número de tres jugadores.

La desesperación de los azules, llegó en los minutos finales, cuando un jugador de Paredones cayó al suelo por un faul, un bajacaliforniano llegó y quitado de la pena lo empezó a jalar de un brazo, provocando una escena extraña que el árbitro dominó rápidamente con una tarjeta amarilla al infractor.

Los minutos avanzaron, el partido agonizaba y la porra empezó a cantar el Cielito lindo, como símbolo de victoria, gloria y el inicio de una nueva época en el Torneo de los Barrios, cayó el campeón ¡Viva el nuevo rey!