/ lunes 10 de junio de 2019

El trampolín que quiere Trump

Entre Teclas


El presidente de los Estados Unidos es un hombre obstinado, terco hasta el cansancio y manipulador por excelencia. Además de multimillonario. En su campaña política que inició el 16 de junio de 2015, su mensaje lo basó en una confrontación directa contra México.

Los temas más radicales de Trump fueron sobre la inmigración y la seguridad fronteriza, para lo cual propuso la deportación de los inmigrantes ilegales, además de la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México.

Al darse cuenta que este mensaje racista y de satanización de la migración le dio buenos resultados entre la sociedad más radical de su país, su mensaje anti México fue frontal. Trump prometió que construiría “un gran muro” en la frontera de Estados Unidos y México y que éste sería pagado por nuestro país.

Su campaña “anti México” le dio buenos resultados electorales y en gran medida le ayudó a llegar a la Casa Blanca en las elecciones del 8 de noviembre de 2016. Durante su gobierno, el presidente Trump ha sido insistente en su postura de construir un muro en la frontera con México. Sin embargo, la oposición demócrata, encabezada por Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de representantes de Estados Unidos, se ha negado a autorizar el dinero para la construcción del muro.

El presidente Trump quiere ganar la reelección en las elecciones del 3 de noviembre de 2020 y todo indica que su mensaje central de la campaña será nuevamente contra México, sin importarle la buena vecindad y mucho menos la política de colaboración que México y Estados Unidos han desarrollado en los últimos 100 años.

La amenaza más reciente de su gobierno contra México fue la aplicación de aranceles escalonados a todos los productos mexicanos que llegaran al mercado estadounidense, mismos que entrarían en vigor el 10 de junio. Por fortuna, la tarde del viernes pasado el propio presidente Trump dio marcha atrás, luego de sendas reuniones de negociadores de los dos países.

Según el acuerdo alcanzado el viernes, México prometió desplegar 6 mil elementos de su recién creada Guardia Nacional en la frontera con Guatemala y recibir a miles de migrantes que buscan asilo en Estados Unidos mientras se tramitan sus solicitudes.

Cabe mencionar que el próximo 18 de junio el presidente Trump iniciará su campaña por la reelección presidencial y se espera que las presiones contra México continúen.

El multimillonario necesita un trampolín político que lo lleve a la Casa Blanca por 4 años más y sabe que ese trampolín puede ser México.

No se descarta que en los próximos meses el mensaje de Trump se vuelva más “anti mexicano” para tratar de reconquistar la simpatía de sus aliados. Al tiempo.

Entre Teclas


El presidente de los Estados Unidos es un hombre obstinado, terco hasta el cansancio y manipulador por excelencia. Además de multimillonario. En su campaña política que inició el 16 de junio de 2015, su mensaje lo basó en una confrontación directa contra México.

Los temas más radicales de Trump fueron sobre la inmigración y la seguridad fronteriza, para lo cual propuso la deportación de los inmigrantes ilegales, además de la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México.

Al darse cuenta que este mensaje racista y de satanización de la migración le dio buenos resultados entre la sociedad más radical de su país, su mensaje anti México fue frontal. Trump prometió que construiría “un gran muro” en la frontera de Estados Unidos y México y que éste sería pagado por nuestro país.

Su campaña “anti México” le dio buenos resultados electorales y en gran medida le ayudó a llegar a la Casa Blanca en las elecciones del 8 de noviembre de 2016. Durante su gobierno, el presidente Trump ha sido insistente en su postura de construir un muro en la frontera con México. Sin embargo, la oposición demócrata, encabezada por Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de representantes de Estados Unidos, se ha negado a autorizar el dinero para la construcción del muro.

El presidente Trump quiere ganar la reelección en las elecciones del 3 de noviembre de 2020 y todo indica que su mensaje central de la campaña será nuevamente contra México, sin importarle la buena vecindad y mucho menos la política de colaboración que México y Estados Unidos han desarrollado en los últimos 100 años.

La amenaza más reciente de su gobierno contra México fue la aplicación de aranceles escalonados a todos los productos mexicanos que llegaran al mercado estadounidense, mismos que entrarían en vigor el 10 de junio. Por fortuna, la tarde del viernes pasado el propio presidente Trump dio marcha atrás, luego de sendas reuniones de negociadores de los dos países.

Según el acuerdo alcanzado el viernes, México prometió desplegar 6 mil elementos de su recién creada Guardia Nacional en la frontera con Guatemala y recibir a miles de migrantes que buscan asilo en Estados Unidos mientras se tramitan sus solicitudes.

Cabe mencionar que el próximo 18 de junio el presidente Trump iniciará su campaña por la reelección presidencial y se espera que las presiones contra México continúen.

El multimillonario necesita un trampolín político que lo lleve a la Casa Blanca por 4 años más y sabe que ese trampolín puede ser México.

No se descarta que en los próximos meses el mensaje de Trump se vuelva más “anti mexicano” para tratar de reconquistar la simpatía de sus aliados. Al tiempo.