/ martes 15 de mayo de 2018

Los Juegos del Hambre: Edición México

Los Juegos del Hambre: Edición México


En este 2018 se celebran 10 años de la publicación de la primera entrega de Los Juegos del Hambre.

Quizá hayan escuchado de esta serie de libros posteriormente llevados al cine con un éxito descomunal. Bueno, si no han escuchado de esta trama distópica se las resumo: La trilogía de libros presenta un mundo post-apocalíptico en un futuro paralelo donde debido a una serie de guerras y desastres climáticos, el mundo conocido se redujo a un continente llamado “Panem”.

En esta distopía, la protagonista Katniss Everdeen se ofrece de voluntaria para participar en un cruel, inhumano y sádico juego llamado “Juegos del Hambre”, en donde cada año se seleccionan a una mujer y un hombre de los 12 a los 18 años para luchar a muerte en una arena controlada tecnológicamente.

El principal objetivo de los juegos es, mediante el miedo y la represión, controlar a la población de Panem, que se divide en 12 distritos controlados por el Capitolio, encabezado por un dictador que se hace llamar “presidente”. La mayoría de los habitantes de los distritos, menos los distritos 1 y 2, viven en la miseria, en distritos como el 11 y el 12 no hay hospitales y carecen de servicios básicos como luz y drenaje. Los trabajadores son prácticamente esclavos, con jornadas de trabajos forzados de 12 horas con sueldos miserables. Por si fuera poco, el Estado mediante los “agentes de paz” constantemente oprime a la población, llegando incluso a asesinar civiles sin ninguna justificación.

Todos estos factores hacen que la población llegue a un punto de inflexión organizando una rebelión, donde Katniss funge como la imagen.

A lo largo de la guerra, el Capitolio recrudece la represión, aumentando los asesinatos a civiles, las jornadas esclavizantes de trabajos forzados y reduciendo los alimentos y servicios para la población. Aunado a esto, se lanzan una serie de spots de propaganda por parte del Capitolio amenazando a la población para que no se una a la rebelión, infundiendo más miedo.

La trama de esta trilogía fomenta una reflexión en el lector sobre cómo pudiera acabar el mundo si se continúa como hasta ahora. Si nos detenemos a analizar lo que acontece en nuestro país podemos percatarnos de que no es tan diferente nuestra realidad a la que se muestra en la distopía.

Cada vez el trabajo es más precario, el sistema de salud público es cada vez más limitado; la pobreza extrema en vez de disminuir aumenta; cada vez podemos comprar menos con lo que ganamos. Los casos de desaparición y asesinato de jóvenes van en aumento y así podemos seguir…

Súmenle a esto que estamos en época electoral. ¿Han visto los spots electorales que nos atiborran diariamente? Se está usando la propaganda para infundir un miedo a la población, así como amenazando con lo que el Estado dejará de cubrir si no continúa el partido en el poder y conste que los servicios que el Estado administra son pagados con nuestro dinero.

Y no, no voy acabar diciendo que el cambio está en no meterse a la fila o limpiar tu basura, el cambio depende de todos, pero no solo a nivel individual, sino en comunidad, ejerciendo la participación ciudadana, no solo votando, presionando a los políticos para que hagan su trabajo, exigiendo rendición de cuentas y transparencia, presionando para que se castigue a los corruptos y que lo robado regrese a los ciudadanos, abriendo más espacios ciudadanos de incidencia sin miedo, con conciencia y buscando un mejor país para todos

Los Juegos del Hambre: Edición México


En este 2018 se celebran 10 años de la publicación de la primera entrega de Los Juegos del Hambre.

Quizá hayan escuchado de esta serie de libros posteriormente llevados al cine con un éxito descomunal. Bueno, si no han escuchado de esta trama distópica se las resumo: La trilogía de libros presenta un mundo post-apocalíptico en un futuro paralelo donde debido a una serie de guerras y desastres climáticos, el mundo conocido se redujo a un continente llamado “Panem”.

En esta distopía, la protagonista Katniss Everdeen se ofrece de voluntaria para participar en un cruel, inhumano y sádico juego llamado “Juegos del Hambre”, en donde cada año se seleccionan a una mujer y un hombre de los 12 a los 18 años para luchar a muerte en una arena controlada tecnológicamente.

El principal objetivo de los juegos es, mediante el miedo y la represión, controlar a la población de Panem, que se divide en 12 distritos controlados por el Capitolio, encabezado por un dictador que se hace llamar “presidente”. La mayoría de los habitantes de los distritos, menos los distritos 1 y 2, viven en la miseria, en distritos como el 11 y el 12 no hay hospitales y carecen de servicios básicos como luz y drenaje. Los trabajadores son prácticamente esclavos, con jornadas de trabajos forzados de 12 horas con sueldos miserables. Por si fuera poco, el Estado mediante los “agentes de paz” constantemente oprime a la población, llegando incluso a asesinar civiles sin ninguna justificación.

Todos estos factores hacen que la población llegue a un punto de inflexión organizando una rebelión, donde Katniss funge como la imagen.

A lo largo de la guerra, el Capitolio recrudece la represión, aumentando los asesinatos a civiles, las jornadas esclavizantes de trabajos forzados y reduciendo los alimentos y servicios para la población. Aunado a esto, se lanzan una serie de spots de propaganda por parte del Capitolio amenazando a la población para que no se una a la rebelión, infundiendo más miedo.

La trama de esta trilogía fomenta una reflexión en el lector sobre cómo pudiera acabar el mundo si se continúa como hasta ahora. Si nos detenemos a analizar lo que acontece en nuestro país podemos percatarnos de que no es tan diferente nuestra realidad a la que se muestra en la distopía.

Cada vez el trabajo es más precario, el sistema de salud público es cada vez más limitado; la pobreza extrema en vez de disminuir aumenta; cada vez podemos comprar menos con lo que ganamos. Los casos de desaparición y asesinato de jóvenes van en aumento y así podemos seguir…

Súmenle a esto que estamos en época electoral. ¿Han visto los spots electorales que nos atiborran diariamente? Se está usando la propaganda para infundir un miedo a la población, así como amenazando con lo que el Estado dejará de cubrir si no continúa el partido en el poder y conste que los servicios que el Estado administra son pagados con nuestro dinero.

Y no, no voy acabar diciendo que el cambio está en no meterse a la fila o limpiar tu basura, el cambio depende de todos, pero no solo a nivel individual, sino en comunidad, ejerciendo la participación ciudadana, no solo votando, presionando a los políticos para que hagan su trabajo, exigiendo rendición de cuentas y transparencia, presionando para que se castigue a los corruptos y que lo robado regrese a los ciudadanos, abriendo más espacios ciudadanos de incidencia sin miedo, con conciencia y buscando un mejor país para todos