Enfermedades e Intoxicaciones por la inocuidad de los alimentos

Alguna enfermedades producidas por la contaminación alimentaria están propensas a producir discapacidad persistente y hasta la muerte

Carlos Juvera | La Voz de la Frontera

  · martes 27 de septiembre de 2022

Foto: Imagen ilustrativa | Pexels

Las enfermedades o intoxicaciones por alimentos son transmitidas por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas que penetran en el organismo a través del agua o la comida contaminada, así lo señala la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Éstos pueden ser contaminados por diversos organismos infecciosos o sus toxinas al momento de realizarse la cosecha, cultivo, procesamiento, almacenamiento, envío o preparación.

Dicha contaminación logra presentarse en cualquier tipo de restaurante o negocio, inclusive puede producirse en el hogar, esto debido a la manipulación de los alimentos o la manera incorrecta de cocinarlos.

CONTAMINACIÓN POR SUSTANCIAS QUÍMICAS

La OMS señala que la contaminación por sustancias químicas puede estimular intoxicaciones agudas o enfermedades de larga duración, como el cáncer.

Las sustancias con más riesgos para la salud son las toxinas naturales y los contaminantes ambientales que son propensos a producir discapacidad persistente y hasta la muerte.

Algunos de los alimentos insalubres son los mariscos crudos, los cuales contienen biotoxinas marinas; otros son el maíz o los cereales, ya que pueden contener elevados niveles de micotoxinas, producidas por el moho presente en el grano.

Otros como las frutas y hortalizas pueden contaminarse con heces, al igual que la presencia de metales pesados presentes en los alimentos por la contaminación del aire, agua y del suelo, los cuales pueden ser el plomo, el cadmio y el mercurio que causan daños neurológicos y renales.

BACTERIAS, VIRUS O PARÁSITOS

Algunos de los posibles contaminantes bacterianos, virales o parasitarios son la campilobacteria, escherichia coli, hepatitis A, rotavirus, salmonela, entre otros, los cuales su aparición de síntomas puede variar entre 12 horas a 28 días, dependiendo el contaminante.

Una de las fuentes de contaminación de dichos gérmenes pueden ser producidos por la manipulación de alimentos por personas infectadas, así como productos lácteos no pasteurizados, alimentos crudos o por contacto directo con animales.

FACTORES DE RIESGO

La enfermedad por el consumo de un alimento contaminado se deriva del organismo y la magnitud de la exposición, edad y salud de cada persona.

Las personas más propensas son los adultos mayores, debido a que el sistema inmunológico no responde con rapidez; las mujeres embarazadas, ya que pasan por un cambio en el metabolismo y la circulación pueden aumentar el riesgo de tener una intoxicación alimentaria.

Otros de los grupos de alto riesgo son los bebés y niños pequeños, ya que el sistema inmunológico de los lactantes y los pequeños no se encuentra completamente desarrollado, y por último las personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades hepáticas o SIDA, así como el estar bajo tratamiento con quimioterapia o radioterapia.

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TRATAMIENTOS

En caso de presentar una gravedad el tratamiento es la reposición de los electrolitos perdidos a raíz de los vómitos y la diarrea y la rehidratación.

Los grupos de riesgo, podrían necesitar tratamiento antimicrobiano, el cual se administra también si la infección se propaga desde el intestino a otras partes del organismo, sin olvidar la revisión médica una vez de sentir algunos síntomas por parte de estas infecciones.

PROBLEMA MUNDIAL

El informe de estimación de la carga mundial de las enfermedades de transmisión alimentaria publicado por la Organización Mundial de la Salud, indican que dichas enfermedades imponen a la salud pública, el bienestar social y las economías.

Esto debido a que se ha subestimado a menudo debido a la infranotificación y la dificultad para establecer una relación de causalidad entre las contaminaciones de alimentos y las enfermedades o muertes por ellas provocadas.

Por otra parte, el Banco Mundial sobre la carga económica de las enfermedades de transmisión alimentaria, informó en el 2018 que el costo de la pérdida total de productividad asociada con ese tipo de enfermedades en los países de ingresos bajos y medianos se estimaba en US$ 95,200 millones anuales.

Así como el costo anual del tratamiento de estas enfermedades se estima en US$ 15,000 millones.

Foto: Carlos Juvera | La Voz de la Frontera

PREVENCIÓN

Para prevenir dichas enfermedades o intoxicaciones se exigen medidas de control en todas las etapas de la cadena alimentaria, que van desde la producción agrícola hasta la elaboración, fabricación y preparación de alimentos, tanto en establecimientos comerciales como en los hogares.

Se recomienda a los consumidores que se aseguren de que los alimentos estén debidamente cocinados, con la higiene adecuada, y que la comida se encuentre caliente al servirlo e ingerirlo.