Arrolla camión de valores a madre e hijo

El suceso provocó la molestia de las personas que se encontraban en el lugar del accidente.

Juan Galván

  · jueves 31 de mayo de 2018

Testigos trataron de linchar a choferes.

Tras infortunado accidente en el que el conductor de un camión blindado de traslado de valores atropelló a una mujer y su hijo, en un crucero ubicado entre los fraccionamientos Misión del Ángel y Jardines de Calafia, los lesionados fueron trasladados al Hospital General, sin embargo, la muchedumbre se amotinó y trató de bajar a los custodios por la fuerza, lo que generó golpes, empujones y pedradas.

Acerca del accidente, se informó por parte de Seguridad Pública que la mujer fue identificada como Maribel, de 37 años y su hijo Antonio, de 9. Los nombres de los empleados de la empresa del camión de valores no se dieron a conocer.

Los reportes eran confusos respecto a cómo ocurrió el percance, algunas personas afirmaban que el conductor de la empresa de seguridad no se paró el alto y generó el atropellamiento de las dos personas. Paramédicos de la Cruz Roja llegaron al lugar y tras dar los primeros auxilios los trasladaron al nosocomio.

Pero luego el hecho en sí generó gran animadversión por parte de algunas personas que querían que se bajaran los responsables del accidente y rodearon el camión para no dejarlo pasar. Tanto el chofer como el copiloto, con armas de fuego y alguna cantidad importante de efectivo, por protocolo permanecieron a bordo de la unidad.

Repentinamente la multitud que se comenzó a reunir por varios cientos en el crucero, perdió el control y azuzados por algunos incitadores trataron de volcar el camión con sus propias fuerzas, pero los agentes municipales y ministeriales debieron de aplicarse para evitarlo.

Ante la pérdida del control de la gente, se procedió a dar la orden de bajar a los custodios de valores en medio del fuerte operativo.

Como los enardecidos ciudadanos no cejaban en su intento de querer volcar el transporte, se tomó la decisión que lo encendieran y fuera llevado a la comandancia de policía de Palaco, pero no faltó el que lazó una piedra y se desató el pandemónium, porque cientos de rocas comenzaron a llover contra el camión y una que otra patrulla.