/ martes 25 de diciembre de 2018

¿Hacia dónde apunta la TII en 2019?

Estrategia$


Hace unos días la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) elevó la Tasa de Interés Interbancaria (TII) en 25 puntos base para ubicarla en un máximo histórico de 8.25%.

Durante el año, la TII se ha incrementado en cuatro ocasiones para un total de 100 puntos base, desde 7.25% en enero de este año. La decisión era esperada por la mayoría de los analistas desde la última revisión efectuada en noviembre. Y más cuando un día antes la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos subió su tasa de fondeo en 25 puntos base para situarla en el rango de 2.25 a 2.5%.

El alza de Banxico se verá reflejada en los pagos por el uso de tarjetas de crédito, préstamos personales, empréstitos para adquisición de bienes inmuebles, automóviles y otros bienes duraderos. Asimismo, en mayor costo para aquellas empresas que requieren financiar sus operaciones.

En general, una mala noticia para quienes ya tienen contratados empréstitos a tasa variable o que están a la espera de algún financiamiento. Y la perspectiva para 2019 es de tasas más elevadas.

Funcionarios de la Fed pronostican que el próximo año habrá dos incrementos a la tasa de fondeo, aunque no indican las fechas en que se aplicarían. Algunos pensamos que el alza acumulada sería de 50 puntos base para cerrar el año en el rango de 2.75 a 3.0%.

En principio, el ajuste obligaría a Banxico a hacer lo propio, lo que llevaría la TII a 8.75% a finales del año. Algunos dirán que esta decisión no necesariamente tiene que darse, sobre todo si las políticas monetarias logran reducir la inflación en 2019.

De acuerdo con las más recientes expectativas del Banco Central, la inflación general estará por arriba de 4% durante el primer semestre y alcanzará la meta de 3% más/menos 1 punto porcentual hasta la segunda parte de 2019. Así, para el primer y segundo trimestre de 2019 la previsión es de 4.4%, para el tercero de 3.8% y para el cuarto de 3.4%.

En mi opinión, las proyecciones del Banco Central estarán presionadas por los ajustes al salario mínimo general en el país (de 88.36 a 102.68 pesos) y la zona libre (a 176.72) y el efecto faro de éstos sobre los demás. Asimismo, por la depreciación del peso respecto al dólar, misma que se espera se mantenga alrededor de 19.80 pesos promedio por unidad (Fix) con alta volatilidad. Y, paradójicamente, por el mismo aumento del costo del dinero.

Bajo estas condiciones, es probable que la inflación termine 2019 muy cerca de 4%, situación que obligaría a Banxico a hacer los ajustes a la TII. Incluso, no hay que descartar que ésta llegara a 9%. La razón estaría en la presión adicional que podrían ejercer los inversionistas extranjeros ante los aumentos de la Fed.

En otras palabras: A la posibilidad de que sean más exigentes en cuanto al diferencial real a obtener por mantener sus inversiones en México en vez de transferirlas a EUA, algo que se ha visto en otras economías emergentes aduciendo incremento del riesgo financiero.

La vulnerabilidad que mantienen las economías emergentes en caso de que los conflictos comerciales se intensifiquen representa un elemento que puede afectar los mercados financieros. Y si bien se ha dado una distensión entre EUA y China, la reanudación de la guerra comercial podría traer nuevamente daños colaterales para la economía global.

La ratificación del T-MEC sigue pendiente y el presidente Donald Trump puede utilizarlo políticamente. Así, existe riesgo de registrar nuevamente efectos adversos sobre la paridad cambiaria, con sus respectivas secuelas sobre los precios en nuestro país.

En general, un 2019 muy complicado en términos del costo del dinero que obliga a ser cautos a la hora de contratar cualquier tipo de crédito. Si puede evitarlo, mejor.

Estrategia$


Hace unos días la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) elevó la Tasa de Interés Interbancaria (TII) en 25 puntos base para ubicarla en un máximo histórico de 8.25%.

Durante el año, la TII se ha incrementado en cuatro ocasiones para un total de 100 puntos base, desde 7.25% en enero de este año. La decisión era esperada por la mayoría de los analistas desde la última revisión efectuada en noviembre. Y más cuando un día antes la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos subió su tasa de fondeo en 25 puntos base para situarla en el rango de 2.25 a 2.5%.

El alza de Banxico se verá reflejada en los pagos por el uso de tarjetas de crédito, préstamos personales, empréstitos para adquisición de bienes inmuebles, automóviles y otros bienes duraderos. Asimismo, en mayor costo para aquellas empresas que requieren financiar sus operaciones.

En general, una mala noticia para quienes ya tienen contratados empréstitos a tasa variable o que están a la espera de algún financiamiento. Y la perspectiva para 2019 es de tasas más elevadas.

Funcionarios de la Fed pronostican que el próximo año habrá dos incrementos a la tasa de fondeo, aunque no indican las fechas en que se aplicarían. Algunos pensamos que el alza acumulada sería de 50 puntos base para cerrar el año en el rango de 2.75 a 3.0%.

En principio, el ajuste obligaría a Banxico a hacer lo propio, lo que llevaría la TII a 8.75% a finales del año. Algunos dirán que esta decisión no necesariamente tiene que darse, sobre todo si las políticas monetarias logran reducir la inflación en 2019.

De acuerdo con las más recientes expectativas del Banco Central, la inflación general estará por arriba de 4% durante el primer semestre y alcanzará la meta de 3% más/menos 1 punto porcentual hasta la segunda parte de 2019. Así, para el primer y segundo trimestre de 2019 la previsión es de 4.4%, para el tercero de 3.8% y para el cuarto de 3.4%.

En mi opinión, las proyecciones del Banco Central estarán presionadas por los ajustes al salario mínimo general en el país (de 88.36 a 102.68 pesos) y la zona libre (a 176.72) y el efecto faro de éstos sobre los demás. Asimismo, por la depreciación del peso respecto al dólar, misma que se espera se mantenga alrededor de 19.80 pesos promedio por unidad (Fix) con alta volatilidad. Y, paradójicamente, por el mismo aumento del costo del dinero.

Bajo estas condiciones, es probable que la inflación termine 2019 muy cerca de 4%, situación que obligaría a Banxico a hacer los ajustes a la TII. Incluso, no hay que descartar que ésta llegara a 9%. La razón estaría en la presión adicional que podrían ejercer los inversionistas extranjeros ante los aumentos de la Fed.

En otras palabras: A la posibilidad de que sean más exigentes en cuanto al diferencial real a obtener por mantener sus inversiones en México en vez de transferirlas a EUA, algo que se ha visto en otras economías emergentes aduciendo incremento del riesgo financiero.

La vulnerabilidad que mantienen las economías emergentes en caso de que los conflictos comerciales se intensifiquen representa un elemento que puede afectar los mercados financieros. Y si bien se ha dado una distensión entre EUA y China, la reanudación de la guerra comercial podría traer nuevamente daños colaterales para la economía global.

La ratificación del T-MEC sigue pendiente y el presidente Donald Trump puede utilizarlo políticamente. Así, existe riesgo de registrar nuevamente efectos adversos sobre la paridad cambiaria, con sus respectivas secuelas sobre los precios en nuestro país.

En general, un 2019 muy complicado en términos del costo del dinero que obliga a ser cautos a la hora de contratar cualquier tipo de crédito. Si puede evitarlo, mejor.

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