/ sábado 3 de octubre de 2020

El deseo

PENSARES

Hace poco tiempo un señor estaba en el aeropuerto y escuchó por casualidad a una madre y a su hija que se estaban despidiendo. Cuando anunciaron la partida del vuelo, ellos se abrazaron y la madre dijo: Te amo y te deseo lo suficiente. La hija respondió: Madre, nuestra vida juntas ha sido más que suficiente; tu amor es todo lo que he necesitado, también te deseo lo suficiente.

Ellos se despidieron con un beso y la hija partió. La madre muy cerca de donde el señor estaba sentado, notó que ella necesitaba llorar; trató de observarlo para no invadir su privacidad, pero ella se dirigió hacia él y le preguntó:

-¿Alguna vez se ha despedido de alguien sabiendo que era para siempre?

-Sí lo he hecho -le respondió-.

-Perdón por preguntar, pero ¿por qué esta despedida para siempre?

Ella le contestó: Yo soy una mujer vieja y ella vive muy lejos de aquí; la realidad es que su próximo viaje será para mi funeral.

-Cuando se despidió ella escuché que le dijo: Te deseo lo suficiente ¿a qué se refiere?

Comenzó a sonreír y prosiguió:

-Ese es un deseo que hemos transmitido de generación en generación; mis padres solían decirlo.

Ella hizo una pausa y miró hacia arriba como si se tratara de recordarlo en detalle, luego sonrió aún más.

-Cuando decimos te deseo lo suficiente, es que deseamos que la otra persona tenga vida llena de lo suficientemente bueno para vivir.

Entonces dirigiéndose a él, ella compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria: Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante; te deseo suficiente lluvia para que aprecies más el sol; te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva; te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes; que tengas suficientes ganancias para satisfacer tus necesidades y suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees, suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas.

Luego ella comenzó a llorar y se alejó. Se dice que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora en apreciarla, media para amarla, pero una vida para olvidarla.

De vez en cuando en la vida hay momentos indescriptibles que no pueden ser explicados totalmente por esos símbolos llamados palabras, su significado solo puede ser articulado por el inaudible lenguaje del corazón.

PENSARES

Hace poco tiempo un señor estaba en el aeropuerto y escuchó por casualidad a una madre y a su hija que se estaban despidiendo. Cuando anunciaron la partida del vuelo, ellos se abrazaron y la madre dijo: Te amo y te deseo lo suficiente. La hija respondió: Madre, nuestra vida juntas ha sido más que suficiente; tu amor es todo lo que he necesitado, también te deseo lo suficiente.

Ellos se despidieron con un beso y la hija partió. La madre muy cerca de donde el señor estaba sentado, notó que ella necesitaba llorar; trató de observarlo para no invadir su privacidad, pero ella se dirigió hacia él y le preguntó:

-¿Alguna vez se ha despedido de alguien sabiendo que era para siempre?

-Sí lo he hecho -le respondió-.

-Perdón por preguntar, pero ¿por qué esta despedida para siempre?

Ella le contestó: Yo soy una mujer vieja y ella vive muy lejos de aquí; la realidad es que su próximo viaje será para mi funeral.

-Cuando se despidió ella escuché que le dijo: Te deseo lo suficiente ¿a qué se refiere?

Comenzó a sonreír y prosiguió:

-Ese es un deseo que hemos transmitido de generación en generación; mis padres solían decirlo.

Ella hizo una pausa y miró hacia arriba como si se tratara de recordarlo en detalle, luego sonrió aún más.

-Cuando decimos te deseo lo suficiente, es que deseamos que la otra persona tenga vida llena de lo suficientemente bueno para vivir.

Entonces dirigiéndose a él, ella compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria: Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante; te deseo suficiente lluvia para que aprecies más el sol; te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva; te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes; que tengas suficientes ganancias para satisfacer tus necesidades y suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees, suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas.

Luego ella comenzó a llorar y se alejó. Se dice que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora en apreciarla, media para amarla, pero una vida para olvidarla.

De vez en cuando en la vida hay momentos indescriptibles que no pueden ser explicados totalmente por esos símbolos llamados palabras, su significado solo puede ser articulado por el inaudible lenguaje del corazón.

ÚLTIMASCOLUMNAS
sábado 24 de octubre de 2020

Los ancianos

José Arzoz Arena

sábado 17 de octubre de 2020

Los ángeles

José Arzoz Arena

sábado 10 de octubre de 2020

El día de hoy

José Arzoz Arena

sábado 03 de octubre de 2020

El deseo

José Arzoz Arena

sábado 26 de septiembre de 2020

Calidad humana

José Arzoz Arena

sábado 19 de septiembre de 2020

Carente de sentido

José Arzoz Arena

sábado 12 de septiembre de 2020

El anciano y el viejo

José Arzoz Arena

sábado 05 de septiembre de 2020

El perdón

José Arzoz Arena

sábado 15 de agosto de 2020

El efecto del poeta

José Arzoz Arena

Cargar Más